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Luis Eduardo García
Trujillo Beat

Luis Eduardo García: «Vallejo recogió lo local para elevarlo a una categoría universal»

En una entrevista exclusiva, Luis Eduardo García reflexiona sobre los desafíos de la educación universitaria actual y revela su pasión por la obra y vida de César Vallejo.

Desde su perspectiva como director universitario y estudioso de la literatura, Luis Eduardo García ofrece valiosas reflexiones sobre la educación superior en la actualidad, así como un profundo análisis del impacto de César Vallejo en la literatura hispanoamericana.

Me llamo Luis Eduardo García. Tengo 60 años. Nací el 3 de mayo de 1963. Soy escritor y docente universitario. Me desempeño como Director de la Facultad de Comunicaciones de la UPN. Mi corazón es de izquierda, pero no milito en ningún partido. Soy culturalmente católico.

Siente Trujillo: ¿Cómo percibe la situación de la educación universitaria hoy en día?

Luis Eduardo García: Bueno, es un verdadero desafío. Creo que el sistema educativo se ha devaluado, los alumnos también se han banalizado y entonces lo que hay que hacer es una reforma muy profunda, no sólo para mejorar la calidad de la educación sino para devolverles la fe a los estudiantes.

¿Y la situación de los estudiantes universitarios?

Veo que la calidad se ha devaluado. No sé si tuvimos mejores alumnos en las décadas anteriores o si esto era solo una impresión. No estoy muy seguro, pero creo que en general las universidades necesitan hacer reformas profundas, rehacer el sistema educativo universitario. Necesita hacer reforma profunda para devolverles, como te decía, la fe y para elevar, digamos, de manera profunda, la calidad.

¿Qué aspecto de la vida y obra de César Vallejo considera más relevante para los jóvenes de hoy?

Bueno, es una pregunta bien abierta y compleja, pero creo que lo más destacable en Vallejo es su amor, su pasión casi ciega por el arte. Y en segundo lugar, su preocupación por el Perú. Creo que esas dos cosas son básicas para entenderlo. Creo que es el poeta más grande que ha tenido el Perú, ya que ha sabido recoger lo local para elevarlo a una categoría universal.

Investigando sobre su vida, he podido leer que Vallejo es el autor del que más ha escrito usted. Le ha dedicado también su tesis de maestría: «Vallejo y el periodismo de la crónica». ¿Qué le motivó a hacer esto?

Creo que en primer lugar, mi admiración por Vallejo, y en segundo lugar, el periodismo, es el aspecto menos estudiado de su obra. Pero en conjunto, los textos periodísticos suman más que la narración y la poesía. Y eso es lo paradójico. Además, creo que su brillo como poeta y como narrador ha ido en el medio de las crónicas periodísticas que él escribió. Sobre todas las crónicas, porque escribió textos periodísticos de toda clase, pero lo más importante de todos son las crónicas. Y creo que Vallejo, como todos los modernistas de comienzo del siglo XX, innovó la crónica y la elevó a una categoría literaria. Entonces, él viene a ser como un protoperiodismo narrativo, y yo lo estudio desde ese ángulo.

Y menciona que falta la segunda parte de este enfoque, ¿me podría comentar un poco sobre eso?

Ah, sí, pero ese es un trabajo a futuro. Mientras estudiaba el periodismo de Vallejo, sus códigos, su estilo, el lenguaje que utilizó, me vino a la cabeza lo que otros estudiosos ya habían indagado, que eran sus diversas identidades lingüísticas que él fue adoptando a lo largo de sus 48 años que vivió porque no vivió mucho, no llegó a cumplir 50 años. Entonces, hay diversas identidades lingüísticas que él asumió, desde el español andino que aprendió en Santiago hasta el español universal casi neutral que practicó mientras escribía prensa en Europa.

¿Qué fue lo que le inspiró a investigar sobre la vida de Vallejo?

La motivación es mi curiosidad. Creo que nadie ha llevado a un uso tan extremo el español como lo hizo Vallejo, y eso causó en mí una gran desconcierto y una gran admiración. Y en segundo lugar, la vida que llevó. Una vida de artista, una vida difícil, compleja, ¿no? Que lo condujo a París donde iba a conquistar, aparentemente, la gloria, porque lo dice en una de las cartas. Pero pasó una vida difícil y lo que logró hacer es una poesía de extraordinaria universalidad y magnitud que solo fue posible valorarla cuando él ya estaba muerto.

¿Y me podría hablar sobre la polémica que provocó en el norte del Perú, Trilce la indescifrable?

No la conozco en detalle, pero tengo mucha referencia. Cuando él publicó Trilce en 1922, provocó un gran desconcierto entre los lectores trujillanos, entre los intelectuales del norte del Perú que estaban muy pegados al modernismo y al postmodernismo. Ellos eran muy tradicionales, conservadores. Luego irrumpe un joven que escribe un libro desconcertante donde no hay nada de las normas y de la perspectiva clásica. Hay una libertad absoluta para construir poemas y entonces eso produjo una reversión contraria, extraña.

La mayor parte de estas personas van a la crítica infundada, movida a veces por la envidia, por el rechazo gratuito. Eso es lo que genera inicialmente, pero lo que genera realmente Vallejo, lo que hacía ahí era asomarse a los abismos de la libertad. Estaba experimentando, y claro, traía una poesía más vanguardista que la que ellos escribían. Y esto provocó que se escribieran muchos artículos en contra pero también a favor. Tanto en Chiclayo como en Trujillo.

¿Cuál cree que fue el impacto más significativo de Vallejo en la literatura hispanoamericana?

Creo que Vallejo dejó una huella profunda por el dominio y el uso que hizo del español. Así como por cómo en su proceso creativo transformó lo local, lo inmediato, en algo paradigmático y universal. Ese proceso es muy interesante porque en Vallejo se expresa una peruanidad tremenda.

¿Qué se avecina a futuro? ¿Qué tiene pensado tanto en su vida personal como profesional?

Tengo en mente varios proyectos que ya estoy realizando. Estoy trabajando en una novela. En este momento estoy en la etapa de búsqueda del tono, ya que comencé a escribirla y luego me paralicé un poco, pero en estos días la voy a retomar. También estoy escribiendo un libro de poesía que toma como punto de partida una experiencia personal que he vivido y que me ha impulsado a escribirlo. Este proceso es como un acto de liberación y sanación al mismo tiempo.

Entrevista: Paul Rodríguez

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Luis Eduardo García

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