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«La ruta de las fake news pasa por activar nuestros prejuicios», José Cieza Álvarez

Las fake news o noticias falsas están en tu whatsapp, en tus redes sociales, incluso en fan pages o webs informativas nuevas que sigues. José Cieza Álvarez esboza algunas respuestas a este fenómeno que usa a las personas como catapultas.

En una era donde nos bombardean de información a cada segundo, aparece un escenario en el que la realidad es manipulada y, de algún modo, llega a ser perjudicial. El viejo dicho “todo en exceso es dañino” nunca tuvo más sentido hasta ahora; y es que, por paradójico que parezca, con la hiperinformación viene la desinformación y las fake news son prueba de ello.

Las noticias falsas, fenómeno recurrente hoy en día, se presentan como una de las formas de desinformación más peligrosas que existe. Si bien se han difundido pautas para detectar la veracidad de ciertas informaciones, aún es una tarea compleja que ha puesto en aprietos a medios de comunicación en todo el mundo.

En el 2018, la Universidad de Michigan realizó un estudio comparativo en el que relacionaban la capacidad de detectar fake news entre una inteligencia artificial y un grupo de personas. De un total de 680 noticias web, los humanos acertaron en un 50%, mientras que el programa atinó en 76%. Si hasta un software sofisticado puede equivocarse en gran medida, ¿qué nos espera?

Acerca de los escribidores de noticias faltas existen distintas posturas. La primera, y la más difundida, tiene que ver con el dinero: mientras más interacciones reciba una noticia con el público, mayor será la remuneración para una agencia o medio, sea o no de fiar; por otra parte, respecto a las personas que no reciben beneficio económico alguno, no se tiene mucha investigación salvo hipótesis.

El diario en línea, The Huffington Post, conversó con Ken Rotenberg, profesor de psicología de la Universidad de Keele, sobre este problema. Mencionó que de las personas que fabrican fake news y no tienen beneficio a cambio, no se ha escrito mucho. Pero intuye que se guían por fama y recompensas sociales, “esa persona está transmitiendo una información que sus lectores necesitan; una información que sirve para controlar a la gente”.

Sea por lucro económico o emocional, no se puede negar que su trascendencia e impacto son preocupantes. Al respecto, Facebook, red social con alcance de más de 2500 millones de personas, ha implementado tecnologías que permiten detectar noticias falsas y advertir a los usuarios para que sean cautos con lo que consumen.

Si bien se ha estudiado por qué se originan las fake news, no se tiene en cuenta qué motiva a los individuos a profesar ese tipo de noticias. ¿Qué pasa por nuestra mente cuando creemos en algo que no es verdad?

En la década de 1960, el psicólogo inglés Peter Cathcart Wason, demostró que las personas tienden a buscar información que confirme sus creencias, lo cual impide tener una posición “objetiva” respecto a un tema cualquiera. El experimento fue el siguiente:

Propuso una sucesión numérica: 2, 4, 6. Les pidió a sus voluntarios que repliquen casos similares. Así escribieron: 8, 10, 12; 14, 16, 18; 20, 22, 24, etc., intuyendo que se trataba de una sucesión de números pares, ¿pero en algún momento pensaron en escribir una con impares como: 1, 3, 5? No lo consideraron a pesar de que también era correcta. Nadie contradijo el enunciado principal y revalidaron lo que vieron.

Este fenómeno se conoce como sesgo de confirmación. Es la actitud o tendencia a buscar y seleccionar información que se adapte a algún tipo de creencia o indagación que hayamos adoptado. Por ende, damos más credibilidad a búsquedas que confirmen lo que pensamos y sentimos.

El regreso inconsciente a los instintos fortalece las fake news.

A su vez, esto se asocia a un instinto humano por protegernos de eventos que amenacen nuestra vida; si nosotros leemos, por ejemplo, informes como una cura o protección milagrosa contra un mal, es lógico que la creamos verdadera si conlleva un “beneficio” frente a una amenaza.

La organización Laboratorio de Periodismo analiza por qué las fake news parecen tan creíbles en un inicio. Al respecto, mencionan: “Las noticias falsas apelan a las emociones, sobre todo a las negativas, como el miedo, la indignación, el asco o la tristeza. Se ha comprobado que cuando una noticia produce emociones de cualquier tipo, es más fácil creerla”.

En consecuencia, si sumamos el impacto emocional generado por tal o cual información con nuestra constante alerta por estar a salvo, se genera una asimilación peligrosa. Ahí recae el poder de las fake news, no tanto en cómo se origina, sino en cómo juega con la mente del receptor.

Esto explicaría por qué las personas que consideran al dióxido de cloro o las gárgaras con sal como productos milagrosos contra la COVID-19, se esfuerzan por confirmar sus teorías, y no tienen la disposición de conjeturarlas. Se refugian en su posición y no aceptan otras que vulneren esa creencia que “salvará” su integridad y vida. Estos episodios son recurrentes ahora.

«No hacemos el esfuerzo por poner en juicio nuestros razonamientos,  cayendo en un autoengaño», José Cieza Álvarez.

Este sesgo no solo afecta a la forma que percibimos las noticias, sino también el aspecto académico. Es delicado asumir una posición y defenderla a regañadientes sin tener una disposición a la réplica o la contradicción. Tal actitud no es científica, pero los casos abundan, olvidando que la verdad no es propiedad de nadie.

Según la psicóloga Marta Guerri, todos somos víctimas de algún tipo de sesgo cuando formulamos opiniones o informaciones, a pesar de cuán “mente abierta” u objetivos nos consideremos. Sin embargo, el hecho de conocer la existencia de este sesgo nos permite reconocerlo con mayor facilidad y replicarlo.

Es así que, hacer lo posible por difundir informaciones válidas y que no representen un peligro para la sociedad es de suma importancia, sobre todo ahora. Al igual que con distintas enfermedades, las fake news se han propagado por el mundo y combatirlas recae en nosotros. Siempre estará ahí, pero el efecto desinformador se puede evitar y controlar, como cualquier otro mal.

Hoy en el Perú Google detecta que la tendencia en las búsquedas se refieren a una nueva vacuna en Rusia. Algunos medios harán eco de esa información, tan anhelada por todos, y algunas noticias falsas se filtrarán.

Jose Cieza Alvarez fake news

Artículo de nuestro colaborador José Cieza Álvarez. Aquí puedes ver sus entrevistas en Siente Trujillo.

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