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Valeria Román Marroquín
Trujillo Beat

«La poesía es un trabajo intelectual, también un espacio de sanación», Valeria Román Marroquín, poeta

La 9ª Feria Internacional del Libro de Trujillo trajo consigo voces literarias relevantes. Una de ellas es Valeria Román Marroquín, poeta de destacada participación en la FILT.

Valeria Román Marroquín, poeta universitaria. Izquierdista y feminista. Nació en Arequipa, actualmente radica  en Lima. Estudia Filosofía en la Universidad Mayor de San Marcos. En el año 2016 sacó su primer libro Feedback, expuesto por el colectivo Poesía Sub 25 (Proyecto Editorial). 

En el año 2017 ganó el Premio José Watanabe Varas de Poesía, de la Asociación Peruano-Japonesa, con el poemario Matrioska. Ahora publica plaquetas y contenidos, como Angst (Fondo Editorial de La Católica).

El 29 de Noviembre participó en el recital de Poesía Joven de la 9ª Feria Internacional del libro de Trujillo, brindando su exposición poética así como apreciaciones respecto a temas peculiares.

Valeria Román Marroquín FILT 2020

Siente Trujillo: ¿Qué es la poesía para ti?

Valeria Román Marroquín: No es una pregunta sencilla es compleja y creo que la complejidad de esa pregunta está en que nunca hay una respuesta completa o satisfactoria; es decir, nunca se termina de responder, y creo que se da así porque digamos que las respuestas que se ensayan en esta pregunta están, por un lado, por el bagaje que uno pueda tener de arranque; pero, por otro, lado también la relación que uno tiene con la escritura. Así que para ser sencilla y justa, diría que la poesía es un espacio donde se articula el lenguaje y el pensamiento de formas no convencionales.

Mi idea es que no es lo mismo leer un poema que una novela o que un ensayo y el poema dice cosas en formas distintas. Entonces, creo que podríamos partir de ahí y es por eso que para mucha gente la poesía puede ser un espacio de rehabilitación, es un espacio de sanación; ésto les da un motivo de vida pero por otro lado también es un trabajo intelectual constante. Entonces, no tienes solamente está inspiración que aparece de los poetas, sino también un trabajo, algo con el lenguaje, con las formas en las que uno quiere decir las cosas… Yo iría por ese lado.

¿Cuáles fueron las primeras lecturas poéticas y autores que influyeron en su redacción?

En los primeros poetas que leí que, de alguna manera u otra, me empujaron a comenzar a escribir poesía, y estamos hablando, yo, en esa época, tenía 12 ó 13 años más o menos; y bueno hoy no, pero en esa época particularmente buen rato me la pasaba mucho en la biblioteca, en mi colegio, y afortunadamente mi colegio tenía un buen catálogo disponible. Entonces, como yo siempre me la pasaba y la bibliotecaria me dejaba entrar a este cuarto donde tenía los libros que solamente se sacaban. Las estanterías estaban abiertas al público, entonces, entrando a ese cuarto encontré que había una antología. Ahorita no recuerdo muy bien que antología era, si te soy sincera, te hablo de poesía peruana y estamos hablando desde Vallejo hasta Jorge Pimentel, una cosa así.

Entonces tenías todo este abanico de autores peruanos que de alguna manera u otra representan el camino de la tradición peruana y esos fueron los primeros poetas que elegimos; pero quién me marcó en ese momento fue Jorge Eduardo Eielson. Cuando lo leí me pareció una locura y eso me obligó a escribir poesía, a comenzar a explorar ese ese género tan raro y, posteriormente, en otras cosas. Y también he descubierto a otros y a otras poetas de nuestra tradición, por así decirlo, de nuestro territorio y de otras genealogías. Creo que si hablamos de poetas que de alguna manera u otra han estado presente en mis primeras lecturas ha sido, efectivamente, Jorge Eduardo.

¿Cómo defines tu estilo poético?

Creo que nunca he definido muy bien cuál es mi estilo y tampoco quiero hacerlo. Hasta ahora, pensando mucho sobre todo lo que ya está publicado en los dos libros, y en las dos plaquetas que podía publicar hasta el momento, siempre he tenido este impulso, esta pulsión o ansiedad de no seguir escribiendo lo mismo; sobre todo lo que ya está publicado, es decir entre Feedback, qué es mi primer libro, y  Matrioska, que es el segundo libro, y con el que gané el premio José Watanabe en el 2017, busqué constantemente que haya una distancia. Porque al sumar los libros no puedo pensar en la demás gente sino en mis propias publicaciones.

Por ejemplo, al compararlos, demuestro que cada creación mía quiero que sea una obra totalmente distinta y me gusta transitar de un tipo de lenguaje, entre los tonos entre las temáticas; entonces, para mí es un poco complicado decir cuál es mi estilo. Me lo pregunto y, realmente, tampoco me lo puedo responder. Sí, siento que hay formas que me interpelan directamente, de las que me alimento, y no siempre son las mismas, ni las mismas tradiciones y no son la misma genealogías, y de ello me alegro mucho. Que por un lado me sienta muy influenciada por poetas peruanas como Monserrat Álvarez o como Victoria Guerrero, y al mismo tiempo también me sienta muy influenciada por un poeta estadounidense, de alguna manera u otra; y creo que esa sería mi única respuesta posible para esa pregunta, un estilo libre, cambiante, no constante.

¿En qué momento te diste cuenta que querías dedicarte a la poesía?

No sé si me he quedado en el mundo de la poesía, así siempre que pienso en la cuestión de la vocación y la dedicación; o sea, el dedicarse a ese «siempre», cuestiono qué significa. Realmente es un trabajo constante, no solamente de estar escribiendo, si no debe de estar en estos espacios de hablar constantemente con colegas y no es que me lo tome en serio pero al mismo tiempo no lo asumo cómo asimilar el hecho de que, por ejemplo yo estudio filosofía, y, en ese momento voy a ser una profesional y me voy a dedicar a la labor académica y etcétera. En cambio con la poesía no sucede lo mismo.

Yo no sé si en algún momento voy a dejar de escribir; ya no sé si algún momento voy a decir «cómo me harte de esto no tengo por qué hacerlo» y decides no volver a publicar; y tal vez en otro momento diga «ya voy a seguir» o quizás siga escribiendo y no publique nada. Desde el momento en que comencé a escribir hasta ahora creo que no ha cambiado mi posición de lo que pienso al respecto. La poesía siempre está presente en mi vida constantemente; pero al mismo tiempo no está, no lo ocupa todo y me encanta que sea así.

¿Crees que el poeta va evolucionando con su escritura? ¿Cómo ha ido cambiando tu lenguaje literario con el paso de los años?

Muchos de nosotros creemos que los artistas son seres supraterrenales con sensibilidad particular, y esto les ayuda a hacer lo que hacen y me refiero al arte en general (siempre hay personas con disposición temprana de las cosas); sin embargo, si definimos esta sensibilidad como algo innato no cambiante, se convierte en elitista, cuando no es así, es mentira. La poesía no es algo que se nace y no se hace.

Pienso principalmente en grandes poetas cuyas publicaciones han significado un esfuerzo en la redacción de sus escritos. Entonces sí, los poetas, y bueno él el arte en general, siempre cambia. No creo que alguien no pueda ir más allá de lo que ya hecho, pues si se diera, diría que está acabado, aunque utilice esta expresión un tanto fuerte. Mi posición defiende el no estancarse en un lugar.

¿Qué te motivo a la aplicación del bilingüismo, por ejemplo en el poema «put me in a movie»?

Es una pregunta que se respondería de 2 formas. Este poema es uno que lo publiqué, aproximadamente, en el 2014 (mis primeros poemas expuestos en internet) y realmente se me hace raro llegar a hablar de esas publicaciones, más que todo por la época; sin embargo de alguna manera u otra esas inclusiones, sobre todo en Feedback, que es la recopilación de poemas de cierta época de mi vida, que es una publicación sin pensarla, arraigada a mi fascinación por la cultura pop occidental, ya que es el título de la canción que en esa época me pareció importante.

Por otro lado, ahora, la inclusión de otros idiomas como el alemán, son más pensadas, pues no solo coloco porque suene o me parezca chévere, sino por su significado y la influencia que transita en mí. Por ejemplo: Angst.

Siento más que todo que la poesía en inglés tiene un pragmatismo, tanta dirección y visión, algo corto pero impactante; y hasta ahora me interesa bastante, solo que la consistencia y su organización es un tanto más complicada.

Me llamó mucho la atención del uso de la frase: “En la catequesis me decían no jures jamás niña idiota”. ¿Cómo se llega a crear e insertar frases así en un poema?

Es algo complicado, puesto que la época turbulenta por la que pasaba cuando lo escribí me tocó bastante; así que mi estilo se reflejaba en lo crudo e impactante que escribía. Vengo de un colegio católico y estas escrituras representan mi desacuerdo o descontento con ideas impartidas. Puedo citar un poema de Monserrat Álvarez donde menciona: ¨Pero a veces la poesía debe llegar más lejos que el amor y más lejos que todo. Y romper cosas¨, y pues pienso que eso es lo que le da la hermosura a la poesía, el poder retratar tu sentir de alguna manera más impactante.

Tengo entendido que has colaborado con las revistas Mutantres y Caleidoscopio ¿Cómo calificas estas experiencias?

En Caleidoscopio, que lo hacía Katherine Medina de Arequipa, tuve una experiencia muy particular, pues no hubo tanta interacción, solo lo publique y ya. Sin embargo, con la revista Mutrantes, sí puedo decir que tengo una historia pues marca mi inicio en todo; conocí muchísima gente y ahora son mis amigos y parte de mi vida, pues me dieron la oportunidad. A Jorge Castillo y Kevin Castro, que eran los que editaban, les tengo un cariño enorme y una amistad hasta ahora. Bueno, ahora la revista está no habida, llegamos hasta el noveno número. Pero son de estos espacios de los que hablo, donde comienzan las grandes historias y las formalidades que nos gustan a los poetas; donde se llegan a formar comunidades que le hacen crecer a uno mismo.

Vas a algún lugar cuando buscas inspiración?

Naturalmente no, siempre escribo en mi cuarto trabajando una idea constante. Pero en pandemia más que todo, las circunstancias imposibilitan salir a buscar esta tan mencionada inspiración.

¿Hay algún poema tuyo que te gustaría que todos leamos?

Más que todo por los acontecimientos que estamos pasando, sería un poeta de Mollendo, se llama Cesareo Martínez. Tiene este pequeño poemario que se llama: Siete razones puras para comprometerse con la huelga, que hace referencia a la huelga general de 1970 (si mal no recuerdo) y me parece que es una lectura fundamental, pues es una poesía militante y comprometida con esta realidad social; una que necesitamos leer, no repetir sino recordarlo; es parte de nosotros, de nuestra historia. Sobre todo en momentos donde se da la oportunidad de refundar el país y saber hablar de Justicia Social.

Y pues un poema mío que recomiende es un tanto raro hacerlo. Creo que el ultimo poema que publiqué en este magazín de poesía Santa Rabia, que es de un poeta chimbotano, Eli Urbina, un poema que se llama Vietnam, donde hablo sobre los viajes, sobre los descubrimientos, entre otras cosas.

¿Qué temas intrínsecos te gustaría tratar y qué temas no tratarías en una poesía?

Creo que no hay un tema en específico del cual no hablaría; es decir, en mis libros, en todo lo que he publicado, siempre menciono cosas muy íntimas y personales como, el aborto, la relación con mi madre, la violencia sexual sobre todo.

Por otro lado hay algo en lo que quiero profundizar y seguir escribiendo es, hablar sobre política; tener un discurso sobre política y las cosas que suceden. No solamente la situación nacional o marchas, como las marchas del 18 de noviembre, sino a una poesía o un lenguaje politizado. Es una forma sincera, que no una suerte de panfleto. Por otro lado hay personas que creen que la poesía no se relaciona con la política, cuando es mentira. No hay límites en ese sentido.

¿Cuáles son tus proyectos próximos?

En este periodo de encierro ha sido muy difícil para mí escribir. Antes de la pandemia tampoco tenía algo preciso o muy pensado. Mi primer libro en medio de esta situación tan lamentable, como es la denuncia al director de la editorial Paracaídas, me hizo parar un poco en mi escritura. En estos meses estaré escribiendo algo, que no sé cuándo publicarlo, ni cuando pararé. A la vez estoy dedicada a mi carrera y pues, las novedades llegarán.

¿Puedes mencionar una frase con la que te sientes identificada?

«Sin justicia no hay paz, ni olvido, ni perdón».

Entrevista de nuestra colaboradora: Valeria Orbegoso.

* Aquí puedes rememorar la participación de Valeria Román Marroquín en la Feria Internacional del Libro de Trujillo 2020.

Puedes ver más entrevistas a invitados a la FILT en Trujillo Beat.

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