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Mariana Carranza Ancajima
Trujillo Beat

«El COVID-19 ha sido una alarma que ha recordado la agenda pendiente del desarrollo del país», Mariana Carranza Ancajima

En este elocuente diálogo, Mariana Carranza Ancajima nos cuenta por qué concibe a la comunicación como un puente necesario entre la institucionalidad y la ciudadanía.

Mariana Carranza Ancajima es comunicadora social. Tiene estudios de postgrado en Gestión de la comunicación ciudadana, marketing comercial y docencia superior. Ella conversó con Siente Trujillo y nos informó acerca de los cambios dados en la comunicación durante esta nueva pandemia del COVID-19. Además nos dio detalles acerca de Comuniteca, una iniciativa digital que viene aportando desde hace dos años.

Siente Trujillo: ¿Qué cambios observas que se han dado en la comunicación durante esta época de aislamiento social?

Mariana Carranza Ancajima: La importancia de la práctica comunicativa sigue siendo la misma, aunque su valoración sea mayor debido al aislamiento; pero existen retos para mejorarla, desde el gobierno hasta la familia. Hemos tenido que adaptarnos a la fuerza, todo cambio trae resistencia y lecciones, nuestro hogar es ahora el espacio donde todo confluye. Los viejos y nuevos hábitos pugnan por establecer una nueva cultura, y uno de los aspectos de esta cultura es la comunicación que adquiere nuevas características y medios para ser factible.

Uno de los principales cambios es la transformación digital. Incluso hay una encuesta realizada por comunicadores colombianos acerca de cuál es el factor que acelera la transformación en las instituciones y una de las opciones es el coronavirus. A veces la crisis es una oportunidad para hacer cambios positivos.

«La comunicación digital se ha puesto en boga, así de pronto, si ya había una irrupción de esta, ahora con mayor razón».

Es cierto, la comunicación digital se abre espacio en todos los ámbitos

Otro cambio es el hecho de adaptar la planificación de las estrategias de comunicación durante la pandemia, porque las organizaciones tienen planes institucionales y operativos que han sido aprobados desde diciembre del año pasado, en enero y febrero se ven los últimos cambios, y al final lo que planificaste ya no se puede dar en gran porcentaje. Se debe replantear la planificación de las actividades de comunicación, ese ha sido otro gran reto.

Desde el Estado, te puedo hablar -pues es la experiencia en la que estoy- todo se requiere urgente. Hay que enviar información pronto y sin cometer equivocaciones; tratando de corroborar que las cosas estén bien y teniendo en cuenta al ciudadano pues a ellos nos debemos. Además de la dinámica de comunicación misma, en la comunicación interna y con los públicos. Por ejemplo, si tenemos capacitaciones, charlas, actividades de socialización, estas han tenido que migrar al plano virtual y lamentablemente no es lo mismo, no hay como la comunicación cara a cara.

¿Durante tu experiencia como comunicadora social cuál ha sido tu mayor reto?

Siendo sincera, en estos 10 años de experiencia he tenido un gran reto: revalorar al profesional de la comunicación. A donde voy trato de hacer una especie de pedagogía al interior de las instituciones, para desmitificar al comunicador. Lamentablemente otros profesionales nos perciben desde una mirada superficial, hay una subestimación y confusión de lo que hacemos y si no tenemos clara nuestra identidad poco podremos hacer para que otros nos perciban como profesionales integrales que aportan al país.

También tienes experiencia como docente. Desde tu perspectiva, ¿qué tan adaptados están los docentes para este nuevo proceso de enseñanza digital?

La transformación digital es un proceso cultural que requiere tiempo y adaptación. Se debe comprender la utilidad de esta nueva forma de “hacer” y se necesita fortalecer capacidades y habilidades. Ahora, es bueno ser autocríticos y pensar en la forma en que se venía educando, en las limitaciones institucionales, profesionales y personales que tienen los docentes.

Además, la brecha digital y las características territoriales donde se da el proceso educativo son importantes al hablar de adaptación. Conozco experiencias en Piura y Trujillo que no cuentan con acceso a internet, o si tienen un plan en el celular es limitado. Lamentablemente eso hace que no se dé concentración plena del estudiante, de la madre o del padre como acompañantes del proceso educativo. Es una realidad familiar, un choque penoso que se debe enfrentar desde el Estado y las familias.

Adaptarse significa conocer lo que tengo, comprender su valor y ser consciente de lo que puedo lograr. No siempre tenemos resultados positivos con la tecnología, pero sí con la creatividad aplicada para buscar soluciones, como el caso de un profesor de Huancavelica que carga su pizarra, su parante y mochila, y camina casa por casa para dictar clases, “educación delivery” lo llama. Esta, por ejemplo, es una alternativa a la educación a distancia.

En este contexto, ¿cómo observas la calidad de la educación?

Considero que la pandemia ha sido una alarma que ha recordado la agenda pendiente del desarrollo del país; no solo en educación y salud, sino a todo nivel, incluso de gestión intersectorial, intergubernamental y lo preocupante es que quienes menos tienen son los que más sufren los efectos. No podemos hablar de calidad en estas circunstancias, debemos asegurar lo básico. Para muchos el mensaje “quédate en casa” es una utopía; y no es que salen a la calle por rebeldía, si no para generar ingresos.

Ciertamente existen acciones ciudadanas que permiten llevar ayuda y soluciones temporales; sin embargo, se necesitan intervenciones planificadas y el compromiso de múltiples actores para hacer sostenibles las propuestas y evaluar su efectividad.

Además, has fundado Comuniteca, ¿cómo ha ido tomando forma esa iniciativa desde que se creó?

Comuniteca es una forma de amar mi profesión, pues quienes conformamos el proyecto compartimos el amor por la comunicación. Cuando empecé a impulsarlo era yo, luego entraron voluntarios de Trujillo y ahora somos 20 comunicadores de Trujillo, Lima, Colombia y Guatemala. En dos años hemos crecido en voluntades para sacar adelante esta causa.

Al inicio era solo una biblioteca virtual, pero esta motivación llego a trascender la plataforma, es decir se generaron espacios, se une a comunicadores. Hemos fomentado conocimiento a través de talleres en la Escuela de Verano de Comuniteca, se han dado reuniones de actualización, entrevistas con autores, hemos sorteado libros.

Promovimos la Biblioteca Humana de Comunicación, que tuvo acogida por lo que significó, escuchar historias de profesionales que nos hacen revalorar la comunicación; poniendo en práctica habilidades como la escucha activa, la empatía y la asertividad.

Este año pusimos en marcha una iniciativa denominada “Diálogos y Miradas de pandemia”, nuestros dos primeros libros colectivos virtuales. Uno recopila artículos y ensayos y el otro reúne carteles gráficos, con la intención de reflexionar y visibilizar el aporte de la comunicación, el diseño y las ciencias sociales en el marco del COVID-19. Nos hace falta producción local, reflexión regional y eso queremos fomentar con el proyecto.

¿Cómo surgió la idea de crear los libros digitales “Diálogos y Miradas de pandemia”?

Sentíamos que debíamos hacer algo que perdure, desde nuestro propósito que es compartir conocimiento. Entonces surgió la idea de convocar a estudiantes y profesionales para hacer una obra colectiva que sea la base de futuras investigaciones. Desde la gestión de la comunicación, el diseño y las ciencias sociales podemos generar cambios, evaluar nuestras acciones y replantearnos roles frente a emergencias como esta en los ámbitos donde intervenimos.

Hemos tenido buena respuesta, recibimos 50 artículos y 112 carteles gráficos que han sido evaluados. Es un trabajo arduo, pero lo hacemos con el cariño que implica cada paso dado para poner a disposición estos dos libros a la comunidad.

¿Qué proyectos vienes realizando?

Desde Comuniteca tenemos tres iniciativas en marcha. Empezaremos a realizar encuestas para profundizar en el conocimiento de la realidad del comunicador peruano y de Latinoamérica; haremos un mapeo de buenas prácticas de comunicación, marketing y diseño surgidas durante la pandemia y empezaremos nuestro videoblog recomendando libros entre la comunidad lectora, esto a lo largo del año.

Mariana Carranza Ancajima

Entrevista de Ana Tongo Ramírez.

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