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“Cuando prima el lucro en las universidades ya no hay profesor destacado sino profesor obediente”, Alberto Pinillos Rodríguez

El profesor Alberto Pinillos Rodríguez es el único peruano miembro de la National Geographic Society, la asociación de Geografía más prestigiosa del mundo. También es miembro de la Sociedad Geográfica de Lima, con más de 120 años de antigüedad. Además, fue Decano de la Facultas de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Trujillo, jefe de este Departamento y fundador de la Escuela de Postgrado. Ha sido Director de Educación de la Región La Libertad. Su objetivo principal es contribuir en la formación de la identidad liberteña y por eso su experiencia en las aulas universitarias la materializa en escribir libros regionales tales como: De la Localidad a La Región, Chan-Chan visión de la Metrópoli Chimor, Huacas de Trujillo, Trujillo 450 años o La Independencia de Trujillo; además de antologías y artículos periodísticos.

Profesor, a qué edad le entró el interés por el estudio y el conocimiento?

Yo siempre quise ser profesor. En la niñez nosotros habíamos sufrido mucho y yo quería llegar a ser un profesional. Tan fuerte era el deseo que me obligó a apartarme de mi familia porque en ella había mucha pandilla, muchos amigos y no podía estudiar. Trabajé en una fundición con dieciséis años, de los seis que estábamos, cinco fallecieron por silicosis. Al ver el peligro me salí y me empeñé en llegar a ser un profesional. Hice mi secundaria y comencé a trabajar en un periódico dieciséis horas al día mientras estudiaba Derecho, Educación y Periodismo. Con el título en Educación conseguí hacerme profesor y acabé enseñando en la Universidad; me dediqué a especializarme en Geografía y por eso hice muchos viajes por el Perú y por toda América.

Usted también ha trabajado en la creación de textos académicos para los profesores y alumnos, ¿verdad?

Así es. En el programa de educación en el Perú existe un programa nacional, otro regional y otro local. La mayoría de la gente del programa local no conocía ni conoce la historia del lugar en el que vive. Yo, aquí en Trujillo, me dediqué a difundir lo que es la Historia, desde la época prehispánica a la de la república o posthispánica. Soy pionero en publicar libros regionales. Todavía existe un enorme vacío editorial sobre libros dedicados a la región La Libertad. Mi objetivo para fomentar la identidad regional era darle material al profesor para que tenga qué leer, qué aprender y cómo enseñar. No había ninguna entidad, institución o empresa que auspiciara este cometido para difundirlo mejor.

Entonces, su labor fue la de construir donde no había nada

Efectivamente. Yo me he dedicado a llenar vacíos para la enseñanza. He sido Director Regional de Educación y hablaba mucho con los jefes y con los Presidentes para que les dieran material a los profesores. Ellos me decían que para qué… que se lo buscaban ellos mismos y yo les tenía que insistir y replicar aduciendo que el profesor no tiene dinero para buscar nada, que es pobre. Cómo era de precaria la situación, para que un Director de Educación de la región tenga que hacer él mismo los libros. Pero tuvimos que cortar las publicaciones por la maledicencia de la gente, para que no se dijera que yo los escribía para exigir que luego fuesen leídos. Hasta la fecha no hay unificación en cuanto a los objetivos educacionales que hay que cumplir. Cada director nuevo que llega, si ve algo lo quita, y él quiere poner sus ideas.

Después de estar yo tres años en la Dirección de Educación, el siguiente que vino borró lo que yo había hecho en cuanto a unificación de material y objetivos. Al no cumplirse o no existir estos objetivos, cada profesor pretende imponer su idea y los alumnos acaban con un enorme enredo. Cuando viajaba a los pueblos como Director de Educación tenía que regalar los libros a los niños; no tenían casi nada en las escuelas, ni bandera, ni escudo, ni libros de texto… qué identidad iban a tener si no tenían ni lo más básico.

En el Perú existe un grave problema de fondo que es el de la identidad, ¿verdad?

Claro, y las autoridades se portan mal porque no conocen la región que gobiernan. Cuando di una conferencia sobre Sánchez Carrión en Trujillo, yo afirmé que el prócer hubiese sido un buen gobernante porque conocía el territorio donde vivía, la historia y por eso amaba su tierra. Y que las autoridades fracasan y fallan porque ni siquiera conocen el territorio sobre el que gobiernan. A la conferencia acudió una persona que mandó un secretario para que yo me citase con ella, yo no sabía quién era. Era el Presidente de la Región. Fui a hablar con él y me preguntó directamente. –Usted ha dicho que los gobernantes actuales gobernamos mal porque no conocemos nuestro territorio? – Cierto, le dije. – Y usted lo conoce? -Yo sí, de 83 distritos de La Libertad conozco 80 y los tres que me falta no los conozco porque no hay carreteras para llegar.

El me citó en el Gobierno Regional para hablar conmigo esa misma tarde y al entrar me recibieron con aplausos y fui nombrado Director Regional de Educación. Al principio puse mis resistencias al admitir que había sido el único Decano de Facultad enjuiciado en setenta y tres ocasiones por exceso de autoridad. Porque he puesto orden donde no lo había. Él me dijo que no había problema en eso y que se me pondría un abogado para que se me defienda pero que la prioridad era limpiar de corruptelas la educación y nadie mejor que yo para esa tarea.

Le tuve que aclarar al Presidente Regional que dentro del mundo educacional muchos títulos se vendían; que había acoso sexual a niñas, también a niños; que muchos profesores no acudían a sus clases y luego ponían notas, etc. Él me dijo que todo eso era una vergüenza y que me ocupase con fuerza en acabar con ello. Al final acepté el puesto.

Cuando entré a ocupar el cargo, en la misma oficina donde trabajaba había mucha corrupción: alteraban los certificados, los empleados figuraban como alumnos de una institución que en realidad no existía. A cambio de favores ellos daban certificados, el libro donde se anotan los certificados lo habían quemado; habían borrado toda la información de la computadora. Cuando unos padres pedían el programa de educación les prohibían enseñárselo y sólo se lo daban a cambio de dinero, de un chantaje. Tuve que limpiar y acabar con todo esto. Soy el único Director de Educación que la misma institución del Gobierno me ha condecorado en dos ocasiones por ejemplaridad. Varias universidades también lo han hecho. También he sido condecorado por la Municipalidad de Trujillo.

Despedí a una persona porque robaba a diario. Se llevaba en su furgoneta libros, tintas, papel, también robó documentos. Esta persona se quiso vengar de mí con mucho ahínco acusándome de ladrón. Me denunció alegando que en mi propia casa tenía bienes del Estado, mandó a una patrulla de la policía a registrar mi casa y ahí se pudo demostrar lo falso de la acusación. Él, sin darse por vencido, también me acusó de haberme apropiado ilegalmente de ciento diez hectáreas de terreno en Paiján; yo, ese terreno ni siquiera lo conocía, me habían hecho propietario de él en agradecimiento a mi labor de profesor en ese pueblo ya que fundé el primer colegio en Paiján. Yo le dije al juez que si eso era un problema judicial yo les obsequiaba a los del pueblo con el terreno y así acabó el asunto.

Pero el individuo este alegó que el juez que me había juzgado por lo del terreno de Paiján estaba comprado y quiso enjuiciarme en una instancia jurídica superior, es decir, apeló a Lima. Tuve que ir al juicio a Lima y allí alegué en mi favor con todas las condecoraciones al buen trabajo ejemplar que me habían concedido durante años. El caso se archivó y me dieron la razón.

Y esos títulos y medallas que le han concedido, ¿a qué se han debido cada uno de ellos?

La medalla de la Municipalidad es por los libros que he publicado sobre Chan Chan. La del Gobierno Regional por la labor de modernización del Gobierno educativo, sacando a la gente mala y corrupta y reconociendo a la gente buena. También por la visita a todos los pueblitos de la región de La Libertad que lleva mucho tiempo. En esos viajes aprovechaba para investigar sobre nuevas cosas, también regalaba mis libros.

Ocurría que la gente de los pueblos se pasaba la voz de que yo estaba haciendo una barrida y cuando llegaba fingían que estaban muy bien en su funcionamiento escolar, pero era falso. Yo cambiaba de rutas para llegar de improviso y sin previo aviso y así veía la realidad y no me podían engañar. En un pueblo me encontré con un profesor con licencia de goce de haber por fractura de su rodilla y resulta que le descubrí jugando a fútbol con sus amigos. Estaba cobrando el sueldo y era mentira su fractura. Le despedí inmediatamente.

Ellos se pasaban la voz, -este es un desgraciado, es un militar, está sancionando-. Cuando me regresaba me aconsejaron que cogiese una ruta diferente porque me iban a arrojar piedras y a violentar de algún modo. A veces podía ser peligroso el poner orden; por ello mucha gente prefiere no hacerlo, por si hay una venganza.

Hay que ser valiente, yo soy un muchacho de barrio humilde y allí uno aprende muchas cosas; muchas de ellas me han servido luego para aplicarlas sin miedo.

El Gobierno Regional, al saber de esta labor que ejercía, me recompensó con la medalla de oro un año tras otro. No se puede trabajar académicamente con toda esa basura que uno se encuentra. Esta labor de limpieza quita mucho tiempo y nos pone en peligro. Cuando vino el Ministro de Educación y me felicitó por mi trabajo yo le sugerí que ponga un inspector en todas y cada una de las regiones para limpiarlas de corruptos, de irregularidades y para que se les sancione duramente. Pusimos mucho orden.

¿Qué opina de las universidades? ¿No cree que hay demasiadas?

Con el gobierno de Fujimori hubo una ley para que haya promotores; éstos crearon un montón de universidades y se llenaron de plata. Muchas de ellas fueron creadas como un negocio lucrativo y no como un lugar donde prime lo académico. Cuando prima el lucro en las universidades ya no hay profesor destacado sino profesor obediente. Se dan casos en los que si un profesor es motivo de quejas o reclamaciones, lo van expulsar o no le van a renovar su contrato, antes que hacerlo con el alumno sancionado; el profesor siempre puede ser sustituido, el alumno, en cambio, no les interesa que se vaya, pues es el que trae la plata. También hay rivalidades por guardar el puesto de trabajo y a menudo personas con menos titulación están por encima de otros que la tienen mejor y por temor a que les palanqueen les expulsan antes de tiempo.

¿Cuál cree que es el lugar de Trujillo de mayor interés para los arqueólogos e investigadores extranjeros?

Sin ninguna duda Chan Chan. Hay muchos y muy buenos libros sobre la ciudad Chimú; libros costosos y elegantes y con fotografías muy buenas a color. De aquí a unos pocos años, se abrirán otras ciudadelas al público dentro del complejo de Chan Chan. No se han descubierto, ya se conocían, pero las están limpiando para poder abrirse. Hay para cien años de trabajo. Otras han desaparecido.

Allí vivía gente especializada en alguna labor, había un palacio para el rey gran chimú y también pequeños dispensarios para la gente más pobre. En la ciudadela vivía un jefe que cuando moría, allí lo enterraban.

¿Y las huacas?

Muchas están destruidas por hacendados. Por construir o delimitar terrenos las han hecho desaparecer. Todo el valle de Chicama estaba lleno de huacas, hoy quedan pocas, van desapareciendo. Pero siguen apareciendo restos arqueológicos. La Dama de Cao apareció en el año 2006, hace sólo 12 años. También puede haber alguna nueva sacerdotisa por descubrir. Los arqueólogos dicen que la Dama de Cao fue la única mujer que gobernó, es falso; hubo otras como la señora de Moro que también gobernó en la región.

En Semana Santa se abren las huacas y es cuando se producen más robos por parte de los huaqueros que son los que roban o asaltan los tesoros y cerámicas de las huacas. Cuando no hay trabajo muchos se dedican a huaquear. En el valle de Chicama, hacia el interior, en Cupisnique, están las cerámicas más caras y muchas de ellas han sido robadas; lo mismo con los de la cultura Chavín.

Yo trabajaba en Paiján en el año 1960 y en un viaje descubrí y junté un montón de puntas de flecha de piedra; las más antiguas del antiguo hombre liberteño que vivió aquí. Son los artefactos primeros que utilizó el hombre para defenderse, para vivir, datan de la Edad de Piedra. Seguramente había pasado un aluvión y ello permitió dejarlas a la vista cuando las encontramos. Son muy cotizadas porque no hay otras iguales.

Muchos arqueólogos actuales descubren una pinturita o una cerámica y hacen mucha bulla para salir en los periódicos en busca de notoriedad.

¿Cuáles son sus planes de trabajo actuales?

Todos estos libros y trabajos pequeños los he juntado en un libro grande que es “La Historia de la Región de la Libertad” que ya está acabado. Esto me ha llevado cuarenta años de recoger información por la sierra, los pueblos, las fiestas etc. Este libro consta de dos tomos de quinientas páginas cada uno. Espero que lo tengan en todas las instituciones de la región.

Estoy preparando un libro que se va a llamar “Truxillo, de estos reinos de la nueva Castilla”; que trata sobre la época colonial. He conseguido un archivo de mil seiscientos folios sobre un acuerdo de aquella época colonial, estaba en la municipalidad. Parte del libro tiene esos acuerdos. Otra parte es sobre lo que ha hablado gente que pasó por Trujillo en la época colonial y qué han contado sobre la ciudad; y en otra parte, también aparece un trabajo sobre el Municipio, el Seminario etc.

También tengo en mente publicar un Atlas de la Región de la Libertad, no existe ninguno. Y por último sacar un libro sobre la ruta turística de Trujillo.

Entrevista y fotos de nuestro colaborador Eduardo Maruri.

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