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CADE Educación 2020
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«Necesitamos ampliar y flexibilizar la oferta de la educación superior de calidad en el Perú», CADE Educación 2020

Alberto Rodríguez, Juan Manuel Ostoja, Claudia Palacios y Gonzalo Galdos disertaron en una de las mesas virtuales de CADE Educación 2020.

En el actual sistema educativo predomina el paradigma de los grados y títulos, con reglas rígidas que no son adecuadas para una población de jóvenes con necesidades y objetivos diferentes, quienes demandan restructurar la educación para acceder a diversas alternativas educativas. Durante el CADE Educación 2020, organización por IPAE Asociación Empresarial, la sesión de cierre trató sobre el “Aprendizaje continuo en los jóvenes y los adultos”.

Contó con la exposición de Alberto Rodríguez, Director de Estrategia y Operaciones en Desarrollo Humano del Banco Mundial; quien fue acompañado por un panel conformado por Juan Manuel Ostoja, CEO de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL); y Claudia Palacios, Ejecutiva de Recursos Humanos de IBM Sudamérica. Gonzalo Galdos, Presidente de OLC Perú, condujo la discusión.

Alberto Rodríguez inició con una reflexión sobre los principales desafíos que el Perú debería afrontar de manera urgente para promover el aprendizaje continuo en los jóvenes y en los adultos. Señaló que hay 4 elementos a tener en cuenta: el individuo, la perspectiva económica, la empresarial y la social.

  • En el individual se refirió a enfatizar la responsabilidad de cada estudiante por su propio aprendizaje. Existen estudios de desarrollo de competencias que predicen el éxito de la persona; entendiendo esta como los ingresos recibidos. Las variables más fuertes son resiliencia y el grit o la firmeza de carácter (ambas características tienen poco que ver con el salón de clase). El experto continuó diciendo que estas dos habilidades resultan ser predictivas para el éxito educativo y económico. “Es la persona quien se vuelve un aprendiz, a lo largo de su vida, de querer conseguir algo, y eventualmente tiene éxito”, dijo.
  • Continuó con el segundo elemento que es la perspectiva económica; Rodríguez dijo que actualmente estamos muy interconectados (noticias, empleos y conocimientos); ello influye en la productividad y en la rotación de la mano de obra (un estudiante egresado, en promedio, tiene 17 empleos). “Los cambios tecnológicos y empresariales son tremendamente rápidos; esto quiere decir que obliga a las personas a aprender de manera permanente”, sentenció.
  • Siguió con la perspectiva empresarial; en donde se refirió a que la empresa es un sitio de aprendizaje formal, de experiencias organizadas, de cursos cortos con los compañeros de trabajo. Explicó que esta forma de trabajo no ha sido muy desarrollada en Latinoamérica. “Si bien la función del colegio es preparar a los estudiantes para que estén listos a aprender; la empresa tiene una función de entrenamiento y capacitación continua con todos sus colaboradores. Esta responsabilidad empresarial en Perú ha sido eludida frecuentemente”, señaló.
  • El último elemento fue la perspectiva social, Alberto Rodríguez dijo que esta se relaciona con el reto de revalorizar la educación tecnológica y los cursos cortos, que actualmente no son valorados ni aceptados laboral ni socialmente. “Estos cuatro elementos juegan en conjunto y permiten cambiar actitudes, políticas públicas y dan la posibilidad de que en el Perú se pueda construir un sistema integrado continuo; con una sociedad con mayores ingresos y más estructurada para enfrentar los retos que se presentan”, expresó.

Llamado a la acción en CADE Educación 2020

En la vida universitaria

La sesión siguió con un panel que brindó aportes para el desarrollo de la educación de los jóvenes y adultos. Juan Manuel Ostoja inició precisando que en los últimos 10 años se ha logrado incluir a 500 mil estudiantes a la vida universitaria. “Este crecimiento ha sido importante pero no suficiente. Aún hay un gran porcentaje de jóvenes que no pueden acceder a una educación superior”.

El representante de la USIL dijo que hay varias limitaciones que pone la actual regulación; como que los alumnos no pueden adelantar cursos para terminar antes de los cinco años, para graduarse, y tampoco pueden acceder a puestos de trabajo. En paralelo se propone una educación orientada a los nuevos retos para el trabajo y que estén preparados para lo nuevo del mercado laboral.

En la vida laboral

A su turno, Claudia Palacios se refirió al rol que tiene el área de Recursos Humanos para que los colaboradores estén motivados en el proceso de aprendizaje. Palacios compartió el enfoque que aplican en su organización en base a tres actores: Organización, Gerente y Colaboradores. En la organización, explicó que se construye un ecosistema que brinda experiencias irresistibles a través de una plataforma con Inteligencia Artificial; así como generar un sistema transparente; es decir, dar a conocer los roles y/o habilidades de mayor demanda en su empresa y generar un sistema ágil que da claridad en el proceso.

En cuanto a Gerente, comentó que es la persona que cumple el rol de facilitador para el aprendizaje. Y el tercer elemento, Colaborador, que es a quien impulsan a salir de su zona de confort y a invertir en su capacitación con un programa de niveles y reconocimientos.

En las carreras técnicas

Alberto Rodríguez dijo que es necesario que en Latinoamérica se fortalezca este tipo de educación. “Nos encontramos en un mundo donde hay un número alto de distintas carreras con excesiva cantidad de graduados frente a lo que el mercado laboral puede absorber. La Sunedu ha hecho un excelente trabajo para eliminar esas universidades que se crearon solo como un negocio y no para generar valor”, precisó. De igual modo, comentó que es un tema de oferta y demanda. “Las familias prefieren que los jóvenes tengan una capacitación académica más que técnica por la diferencia de ingresos que representa. Uno de los caminos para lograr integrar estas dos modalidades es abrir un proceso de transición entre ambas, en donde el joven pueda aprovechar los ingresos de dichas opciones según la etapa por la que está pasando”, aclaró.

A su turno, Juan Manuel Ostoja dijo que la educación superior en el Perú se encuentra en una grave crisis y que, a pesar del esfuerzo de las universidades privadas, estas acciones se ven melladas por la caída de la matrícula y por la morosidad, “Más de 500 mil jóvenes dejarán de estudiar este año, entre institutos y universidades. Además, hay proyectos de ley en el Congreso que golpean a este sector, y que de ser aprobados podrían generar mayores problemas a las instituciones y ocasionar mayor deserción”, explicó.

“El Gobierno ha destinado 100 millones de soles; pero estos esfuerzos no son suficientes, y se podría afectar nuestra competitividad, retrocediendo 10 años en la educación superior”. Asimismo, precisó que es necesario que se trabaje de la mano con las universidades para ayudar a los jóvenes. “No solo está en juego la educación de estos jóvenes sino el futuro de todo el país”, sentenció.

En competencias y títulos

Claudia Palacios explicó que las empresas tienen que hacer las cosas distintas porque la demanda laboral exige nuevas habilidades; y es, en esa la línea, en la que IBM está trabajando. “Generamos programas que busquen fortalecer el talento trabajando de la mano con los colegios; y apuntamos a ayudarlos a generar nuevas habilidades para poder estar listos para las nuevas posiciones que se vienen generando”.

Como reflexión final, Juan Manuel Ostoja refirió que el compromiso que se debe asumir desde las instituciones educativas superiores debe ser el de asumir el reto de digitalizar y brindar opciones de educación continua a los estudiantes. Desde el lado de las organizaciones, Claudia Palacios manifestó que las empresas deben comprometerse a cambiar esta visión que tienen de proveer empleo, a ser espacios que puedan proveer habilidades para mejorar la empleabilidad y las habilidades del talento; y desde el lado de las instituciones públicas, Alberto Rodríguez indicó que estas deben comprometerse a tener una mayor flexibilidad y visión a futuro.

Finalmente, Gonzalo Galdos, quien condujo esta sesión de CADE Educación 2020, reflexionó diciendo que una sociedad en busca de su sostenibilidad necesita asegurar que los jóvenes y adultos asuman la responsabilidad por su propio aprendizaje. Asimismo, se requiere urgentemente ampliar y flexibilizar la oferta educativa superior de calidad; dando paso a múltiples ecosistemas y modalidades; ya sean estas virtuales, presenciales o mixtas, promoviendo que el aprendizaje continúe a lo largo de toda la vida de sus ciudadanos.

Te contamos más sobre lo que dejó el #CADEedu 2020.

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