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“A partir de la poesía podemos también decir verdades y mentiras”, Andrea Cruzado, poetisa

Destacada poetisa de Laredo, Andrea Cruzado, presentó Museum, poemario centrado en aspectos como la intimidad, el parto y la independencia entre la pareja.  

Carol Andrea Cruzado Quintana es el verdadero nombre de la autora Andrea Cruzado (Laredo 1993); quien la última semana presentó su más reciente poemario titulado “Museum” en la Biblioteca Municipal de Trujillo.

Andrea Cruzado radica actualmente en Chachapoyas; conversó con Siente Trujillo sobre su obra, sus proyectos literarios, su labor como impulsora de la lectura y el afecto por su tierra natal, Laredo. He aquí la entrevista.

Andrea Cruzado

¿Qué sientes al ver tu obra publicada en el Fondo Editorial de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT)?

Creo que son procesos que se tienen que culminar; el hecho de crear algo y que luego se publique, es escalar etapas, abrirme a otros caminos, hacer todo para el libro, para los textos. Mi meta más que todo es que alguien se haya visto reflejado en cada uno de estos versos. Esa es la meta de todo texto, soltarlos, que tengan un lector que les dé vida.

Estoy contenta, feliz, porque he viajado durante muchas horas para compartir este momento, y bueno, el Fondo Editorial de la MPT está apoyando bastante a los autores contemporáneos  y una de las publicaciones es el libro Museum, el cual está compuesto por dos libros; uno de ellos, Materia, que fue publicado antes de manera artesanal, muy independiente.

Ver este libro es un logro porque es la compilación de los trabajos que he venido realizando es todo un proceso desde la adolescencia hasta una adultez temprana. Entre los tópicos que se desarrollan en Museum destacan: la intimidad, el parto, la independencia y libertad entre la pareja.

¿Puedes profundizar más sobre estos temas?

En los poemas no se habla de una sensualidad, de un erotismo explícito; mas bien son sugerencias de algunas escenas y es un tema recurrente porque me baso en experiencias que tienen que ver con el cuerpo. El cuerpo es un tema inevitable en mí, es un tema recurrente, que difícilmente va a escapar del erotismo ya que está muy ligado. Hay temas como el parto que son versos recreados a partir de experiencias propias que de hecho también tienen un poco de ficción.

En tu libro se percibe a la inocencia perdida como otro de los temas que desarrollas con mucho interés.

Así es, hay un poema que se llama Inocencia interrumpida, que pertenece al libro Materia; en él hablo más que todo de los prejuicios en cuanto a la crianza de los hijos; todas las personas tenemos prejuicios que manifestamos a diario con comentarios, en este caso se da el prejuicio de cómo un padre cría a su hija, como sucedió en mi caso que a mí solamente me ha criado mi padre, ya que mi padre y mi madre se separaron por temas suyos. Sobre ello se trata esta parte del libro, sobre cómo mi padre ha logrado aceptar esos prejuicios de su entorno, tanto familiar, social y cómo ha sabido sobrellevar eso. También hay temas como el cuidado al bebé, cómo se ha desenvuelto en su entorno.

Esto último que mencionas lo plasmas en el “El animal es un acto”que también forma parte de tu más reciente poemario…

Claro, ya que Museum tiene dos libros, el primero «Materia» que está enfocada en la mirada externa, a los prejuicios que he observado desde mi juventud, porque Materia se escribió desde que tuve quince años hasta los dieciocho; y luego viene el libro «El animal es un acto» porque mi primer hijo lo tuve muy joven, a los 19 años, y ahora voy a tener otro hijo, ya con más experiencia; me imagino que será otro recorrido.

Mencionabas en alguna ocasión que a los quince años ya escribías, ¿siempre hubo esa curiosidad por la escritura?

Escribo desde antes de los quince años; en sí, a los diez años aproximadamente, y lo hice por una necesidad. Cuando yo tenía diez años me fui con mi mamá a vivir a Iquitos y no había momentos estables en los que teníamos qué conversar, no se daba ello; no había un ambiente de confianza y entonces, a partir de allí, me mudo al mundo de la escritura con la intención de desahogarme. En un primer momento era una simple catarsis, escribía porque quería hablar con alguien y hablaba conmigo misma, y con el tiempo esa necesidad se fue convirtiendo en un trabajo, tener un horario; tener cuadernos con poemas escritos, corregirlos, releerlos; era el camino por donde quería ir.

¿Tu familia te impulsó a seguir el camino literario?

Mi mamá me respaldó sin duda, y eso justo se dio para ese año cuando escribía por pura catarsis, fue en el colegio que estudiaba en Iquitos donde se realizó un concurso y postulé con algunos poemas y resulté entre una de las ganadoras; ello fue lo que me dijo «por allí es el camino que uno debe seguir, y si ha sido una de las ganadoras es porque lo has hecho bien».

¿Qué es para ti la poesía?

Es un ejercicio de sinceridad, que luego de esa sinceridad vamos a ficcionar mucho; a partir de la poesía podemos también decir verdades y mentiras, es un ejercicio un poco ambiguo, solitario que requiere espacio y tiempo.

¿Algún libro que te haya cambiado la percepción de la vida?

Más que haya cambiado la percepción por la vida, es que me permitió saber sobre lo que quería escribir y ese libro es «Concierto Animal» de la poetisa peruana, Blanca Varela.

Hablas de Blanca Varela, pero también mencionas que existe una vinculación muy cercana con la poesía de Jorge Eduardo Eielson.

Jorge Eduardo Eielson es sin duda otra de mis influencias literarias, principalmente con el libro «La noche oscura del cuerpo», donde plasma sobre los cuerpos en distintas dimensiones; y es partir de que Eielson empieza a filosofar sobre su ser, sobre su existencia, partiendo de lo físico.

Andrea Cruzado

 

¿Cuál es la relación con Laredo, tu tierra natal?

Le tengo mucho cariño porque es el lugar donde nací, donde me he criado, donde he visto crecer una ciudad que en primer momento era polvo y a medida que pasaban los años se ha ido convirtiendo en una pequeña ciudad, pero lo que me da lástima es el desorden, creo que se deberían mejorar muchas cosas. A pesar de ello, Laredo cuenta con una biblioteca muy bella.

Mencionaba Laredo y se me viene a la mente el reconocido poeta José Watanabe Varas. ¿Cómo consideras su obra?

José Watanabe Varas es un excelente autor, y es una de mis influencias para mi trabajo literario. Watanabe es poeta del cuerpo, habla del cuerpo desde la dimensión familiar, la dimensión social y hasta de la enfermedad, cuando él cayó enfermo escribió un libro, y sin duda ha influido mucho su obra en mi persona.

Se conoce también que tu labor en la ciudad de Chachapoyas, donde actualmente radicas, es de fomentar e impulsar la lectura. ¿Puedes dilucidar más sobre ello?

Justo estos días culminaré mi trabajo allá en Chachapoyas. Yo trabajo con niños entre siete y doce años, trabajo en fomento de la lectura. Allá hemos armado un club lector, en un principio fuimos dos grupos, ya que las lecturas no son las mismas en un niño de siete y otro de doce años, además que tienen distintas necesidades y diversos ritmos en la lectura.

Lo que se busca con este trabajo, más que escriban, es que reflexionen en lo que leen. La verdad que ha sido satisfactorio esta labor porque los niños han realizado proyectos muy interesantes, además ha permitido que se desarrollen en la opinión de cuestionar lo que les sucede, el lugar donde viven.

 

¿Cuál es tu punto de vista sobre el ambiente cultural en Trujillo?

Siempre he visto a  chicos realizar actividades culturales, como recitales en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), donde en un tiempo estudié. Sin embargo en los últimos años he visto un poco decaído ello, y espero que los jóvenes se animen a tomar los espacios públicos y que persistan en la difusión  del arte y la cultura.

¿En qué proyectos literarios estás trabajando actualmente?

Ahora estoy escribiendo un libro, enfocado en la reconstrucción del hecho.  A mí me gusta, así como la poesía, también las novelas policiacas,  una de mis autoras favoritas es Agatha Cristhie, entonces lo que estoy haciendo realizar la reconstrucción de un hecho al crimen contra el cuerpo a través de la poesía.

Finalmente, ¿Qué opinas sobre el compromiso social en la literatura?

El primer compromiso que un autor debe plantearse es escribir, porque si el escritor no tiene un compromiso neto de escribir, de tener un horario, entonces mejor que no lo haga, que se retire, porque la escritura es un trabajo es en sí y no un hobby. El primer compromiso es tener vocación para ello y luego viene lo social.

Andrea Cruzado

Andrea Cruzado

Entrevista y fotos de nuestro colaborador: Guillermo Salvador Saldarriaga

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