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Músico Cristian Castro Romero
Trujillo Beat

“Dejé todo por la música”, Cristian Castro Romero, músico de Schola Cantorum

Me llamo Cristian Castro Romero y soy integrante de Schola Cantorum. Tengo 31 años. Nací en Lima pero viví gran parte de mi vida en Pisco. Vivo en Trujillo desde el año pasado. Soy cristiano. Actualmente me encuentro en ensayos para la puesta en escena de “Amor vs Orgullo”, mi primera obra de teatro musical. El año pasado participé de la obra “Locos de Humor” junto al showman Willy Iturriaga.

Músico de Schola Cantorum Trujillo

¿Cómo te picó el bicho de la música?

Siempre, desde niño; pero uno crece y a veces los padres no están de acuerdo con ciertas cosas. Hasta que llegas a adulto y crees que estás en el camino correcto. Soy técnico de computadoras y redes inalámbricas, a mí nadie me veía porque andaba en las torres, subido ahí, haciendo los enlaces. Han tenido que pasar 30 años de mi vida para poder decir “voy a dejarlo todo por la música”. El año pasado llegué acá (Trujillo) a fines de julio. Vine y dejé todo. Todo, es decir todo. Quedarme sin ropa sin nada. Empecé musicalmente en Trujillo.

¿Por qué Trujillo?

Siempre había escuchado de Trujillo que era una ciudad muy linda. La verdad que me enamoré de Trujillo (risas). Es increíble haber llegado a esta ciudad, empezar en la cuadra 5 de Pizarro y ver cómo la gente día a día me iba apoyando con sus aplausos y su colaboración. Salía a cantar porque también necesitaba (dinero). Después conocí a un gran amigo, el showman Willy Iturriaga, es un artista estupendo. Me llevó a un lugar que se llama “El Rincón del Artista” que queda en Huáscar 322.

Ahí he conocido a varios artistas trujillanos, entre ellos César Mendo, Karol Campos, Gaby Lecca, el maestro de ceremonias Ronny Chuman, los cuales también son parte de esta obra “Amor vs Orgullo”. También debo agradecerle al casino Masaris que me vio cantando precisamente en esta calle (la cuadra 7 del jirón Pizarro) y me dio la oportunidad de cantar en sus instalaciones desde el mes de septiembre hasta el día de hoy.

¿Cómo reaccionaron tus padres cuando les contaste de tu vocación por la música?

Ellos no han sabido hasta hace poco porque yo, desde los 18 ó 19, años he vivido independiente. Me dieron mis estudios, de ahí yo tuve otros estudios que he conseguido por mi propio esfuerzo. Pero a veces mi madre me decía “oye cállate la boca” (risas). Seguramente lo decía en son de broma. Yo fui dejando la idea de la música si no ya estuviese muchísimos años. Pero, nunca es tarde para comenzar, más aún porque estoy en una buena edad. En una edad en la que el hombre cuando se decide a hacer algo se lo propone y la hace. Se puede decir que estoy en la mejor etapa de mi vida.

Estás en la edad en la que la voz masculina ha alcanzado su madurez.

Así es. Todavía hay muchas cosas por limar y mucho que aprender. Cada día estoy aprendiendo más, todos los consejos que me dan me gusta escucharlos y les pongo empeño para mejorar día a día.

¿Barítono?

Bueno, sí. Llegó a más, pero en este momento barítono.

Cuéntame de la Schola Cantorum.

Bueno te cuento que desde finales de enero estoy perteneciendo a la Schola Cantorum, coro oficial de Trujillo. Estoy en la cuerda de bajos. Yo llego por Pancho Montoya, él me lleva. Cuando llego estaba el maestro Edgar Cabrera y le dice “Edgar ahí te lo dejo” (risas) y yo asustadito por ser primer día. El maestro me probó y dijo “bueno, me gusta. Bienvenido”. Para mí fue una emoción, luego el señor Adán Gil también me dio la bienvenida. Él siempre ha tenido palabras de aliento para mí. El 10 de marzo tuvimos un concierto en el Teatro Municipal.

Por sus 50 años.

Exacto, el concierto dorado. Fue excelente, magnifico. La verdad que después que yo he visto el vídeo, porque sacamos un DVD, te lo juro, me he emocionado. Tanto que hasta las lágrimas se me salieron porque no pensé que había salido tan hermoso. Después, el 7 de abril, hemos tenido un concierto con la Orquesta Sinfónica en la Iglesia San Francisco abriendo la Semana Santa.

La Fantasía Coral, un reto total.

Sí, un reto total. Claramente nunca había pronunciado una palabra del idioma alemán. Fue un gran reto para mí, pero al final se logró el objetivo. El concierto en el teatro por los 50 años de la Schola Cantorum fue increíble, fue un concierto de lujo, un lleno total. Muchas personas pudieron estar ahí con nosotros. Como decía el vídeo promocional, “ven, sé parte de nuestra historia, siénte la música, vívela, sé uno con nosotros” y ellos se unieron con nosotros. Yo me sentí parte de ellos (del público) y ellos fueron parte de nosotros.

 

Músico de Schola Cantorum Trujillo

¿Tú has recibido clases de canto antes de la Schola?

Después que dejé la casa de mis padres recibí algunas clases, pero eso quedó prácticamente en nada. Tengo conocimientos en algunos instrumentos, básicos, pero tengo conocimiento.

En algunos vídeos te vemos con una guitarra como en “Otra Canción con el Mar” (Mar de Copas)

Sí (risas), ésa fue aquí en el paseo peatonal Pizarro. La última que grabé con guitarra, que fue en “El Rincón del Artista”, ha sido la canción “Como un perro” de Líbido.

Te veo inclinación por el rock. Cuando te vimos en “Unidos por Trujillo” cantaste una gran selección de obras rockeras como “Mil Horas” y “Luna de Miel”.

Sí, y también “El Ataque de las Chicas Cocodrilo”, “Another Brick in the Wall”. Rematamos esa noche con un gran tema de la agrupación peruana “Sangre Púrpura” que fue “Qué te pasa Javier”. Súper, increíble, la verdad que el aliento del público fue increíble. Jamás había recibido tantas palmas y de verdad que me sentí muy feliz y súper contento de haber trabajado ese día por nuestros hermanos que tanto lo necesitaban.

Yo me siento orgulloso de haber trabajado con ese grupo de personas, grupo de artistas y algunas personas que no lo eran. Es increíble como un pueblo se puede unir de esta manera. Y es la primera vez que, en mi viaje por casi todo el Perú, porque he recorrido casi todo el Perú, veo que ante un desastre un pueblo se ha levantado tanto. Tanto así que yo también participé un domingo en una jornada de limpieza en la Plaza de Armas. Fue el mismo domingo del concierto (2 de abril).

Te has encariñado con Trujillo.

Trujillo es una ciudad hermosa, a la cual amo. La verdad no quisiera irme nunca de acá pero, lamentablemente, como muchas personas soy ave de paso. Siempre recordaré a Trujillo porque aquí inicié, aquí la gente ha creído en mí y sigue creyendo en mí y por eso me animé a escribir esta obra (nos enseña el guión) que es un homenaje para mi novia, Rafaella. Es una demostración de amor para ella, por eso la escribí. He pedido el apoyo de estos grandes amigos, que ya he mencionado anteriormente, para cumplir este gran sueño.

Y también te doy esta noticia que nadie la sabe, calientita cocherita (risas). Voy a contar con dos bailarines de la Compañía de Ballet de Trujillo. Los nombres no te los puedo dar porque ellos no quieren figurar. Lo que nos dice mucho de ellos.

¿Ya están en el trajín de los ensayos para tu obra?

Por supuesto. Todos los martes ensayamos tres horas en las que dejamos alma, corazón y vida, como dice la canción. Cada uno de los integrantes son personas con mucha actitud y experiencia. El maestro Ronny Chuman que tiene más de 40 años en el ámbito artístico. César Mendo con más de 20 años. Karol Campos con más de 15. Son artistas de primer nivel. Gaby Lecca, también, con 20 años de vida artística. Una gran cantante criolla.

Yo podría definirla como una showwoman. La gran docente Carmen Mariños, que tiene estudios internacionales. “Amor vs Orgullo” es un musical estupendo. Va a haber actuación, vamos a cantar con música en vivo, va a haber baile con los integrantes de la Compañía de Ballet de Trujillo.

¿Por qué “Amor vs Orgullo”?

Porque bien lo dice el nombre, hay un conflicto entre el amor y el orgullo; pero, al final, el amor lo cura todo porque el amor es capaz de curar cualquier cosa. En esta obra también participará Rafaella que me ha pedido no hablar mucho de ella porque no le gusta mucho lo de ser persona pública. Pronto seremos esposos (enseña el anillo plateado que lleva en el dedo). Siempre la llevo conmigo.

Es mi fan número 1, ha estado desde mis inicios, cuando no tenía nada, cuando he estado enfermo, ella siempre ha estado ahí. La primera que me ha apoyado es ella. Antes de conocerme como cantante y que la gente me aplauda, ella era la que estaba ahí apoyándome. Este show es dedicado a Rafaella, con este show quiero demostrarle cuánto la amo y que su llegada a mi vida es lo mejor que me ha pasado. Que quiero pasar el resto de mi vida con ella. Que vamos a ser felices.

Se habla mucho que el arte en nuestro país está relegado, que no se le da el valor que debería recibir.

En primer lugar, debo decir, sé a lo que me estoy metiendo al decir esto; pero necesito decirlo. Parte de la humildad que uno es demostrar también que hay que decir cosas que no están bien. Lamentablemente veo que muchos colegas artistas tienen mucho talento, pero a veces no son capaces de mostrar algo nuevo. Lo que pasa es que hay un público que sólo le interesa beber licor y comer. Van a un evento tuyo porque quizás vendes comida o les darás licor. Lo que yo estoy mostrando es, quizás, un poco más difícil de obtener la aceptación del público.

Como me dijo un colega tuyo, Alex Sánchez, “Respeta mi trabajo, yo cobro por lo que sé” y eso es lo que tenemos que hacer. Primero aprender a valorarnos nosotros y no obligar al público a que nos valore. De una manera humilde el público se da cuenta y aprende a apreciar el valor que tiene el artista. Si tenemos un don artístico, lanzarlo, porque el don no es para guardarlo. Para algo nos dio Dios ese don.

¿Qué le dirías a las personas que sufren la oposición de sus padres a su vocación?

Lamentablemente nuestros padres tienen un poder sobre nosotros hasta que salimos de casa. Simplemente luchen por sus sueños. Nada es imposible. Así tengas 70 años, así tengas 80, en un mes puedes hacer lo que no hiciste en 80 años. Cree en ti y sólo hazlo. Para cumplir los sueños hay que despertar y hacerlos. A los padres hay que ser un poco más tolerante. A veces queremos que nuestros hijos sean doctores o ingenieros; pero, ese es nuestro sueño. Que se pregunten y les pregunten a sus hijos cuál es el sueño de ellos y que los ayuden a alcanzarlo.

Entrevista de nuestro colaborador: Andrés Asencio

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